Empezar con Home Assistant puede abrumar: hay cientos de integraciones y otras tantas formas de hacer lo mismo. Esta es la hoja de ruta que recomendamos para las primeras semanas.
1. Elige dónde va a funcionar
Home Assistant necesita un equipo encendido las 24 horas. Las opciones más habituales:
| Opción | Ventajas | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Raspberry Pi | Barata, pequeña, consume poco | Usa un SSD o una buena tarjeta y su fuente oficial |
| Equipo dedicado (Home Assistant Green u otro) | Listo para enchufar | Menos flexible para otros usos |
| Mini PC o máquina virtual | Mucha potencia | Algo más de configuración inicial |
Instala Home Assistant OS: incluye las copias de seguridad, las actualizaciones y la tienda de complementos.
2. Empieza por lo que ya tienes
Antes de comprar nada, mira qué detecta Home Assistant automáticamente en tu red: televisores, altavoces, la impresora, el router… Es la forma más rápida de ver resultados.
3. Monta una red Zigbee
Para sensores de puertas, movimiento o temperatura, Zigbee es la opción más fiable: consume muy poco, no satura tu Wi-Fi y no depende de la nube. Necesitas un coordinador USB conectado con un alargador (lejos de los puertos USB 3 y del router) y la integración ZHA, que viene incluida.
Consejo: compra primero algún enchufe Zigbee. Los aparatos conectados a la corriente actúan como repetidores y hacen la red más robusta.
4. Tu primera automatización
Elige algo pequeño y útil: un aviso cuando se abre una puerta o encender una luz con movimiento por la noche. En el Repositorio tienes el manual Notificaciones con texto según el estado para empezar.
5. Copias de seguridad desde el primer día
Configura copias automáticas en Ajustes → Sistema → Copias de seguridad y guárdalas fuera del propio equipo. Tarde o temprano te alegrarás de tenerlas.
Errores típicos
- Querer automatizarlo todo la primera semana.
- Cambiar los nombres de las entidades cuando ya hay automatizaciones que las usan.
- Actualizar sin leer las notas de la versión ni tener una copia reciente.
Ve poco a poco: una automatización que funciona bien vale más que diez a medias.